julio 17, 2017

LA FRASE MÁS INCREÍBLE QUE LEÍ EN MI VIDA

¿Para qué leemos? En realidad hace tiempo me vengo haciendo la pregunta. Las respuestas por supuesto que varían. Para entretenernos, para no aburrirnos. Para aprender. Para ser menos ignorantes. Para tratar de descifrar en algo al incomprensible ser humano.
Cito a Vargas Llosa para intentar encontrar una respuesta. “Leemos porque la vida que tenemos no nos basta para todo lo que quisiéramos tener. Esa distancia que hay entre la realidad y el mundo de sueño que desearíamos tener, la vivimos a través de la ficción”. La literatura, dice nuestro premio Nobel, nos hace más sensibles. Probablemente, concluye en una maravillosa entrevista que le hace Iñaqui Gabilondo, sin la literatura no hubiéramos salido de las cavernas.
La literatura ha sido fundamental en mi vida. Y, como dice Vargas Llosa, cada vez que leo siento que avanzo un poco. Obviamente, cuando dejo de leer por algunos días, algo que trato de evitar, siento que regreso a la oscuridad, a la ignorancia. Dejo de leer y me siento bruto. Porque la lectura me permite salir un poco de ese pozo de ignorancia en el que por lo general nos encontramos. Cuando entiendo algo, me siento feliz. Un día leyendo la monumental Cosmos de Carl Sagan, encontré una frase con la que me identifico: “Comprender es una alegría”. Maravilloso.

junio 17, 2017

PALABRAS, SIMPLEMENTE PALABRAS

Las palabras son como los hombres. Nacen, viajan, están sujetas a modas, participan en concursos de belleza, se divierten, juegan, envejecen, y finalmente mueren.
A finales de la década del 80, en Chile, las esdrújulas, sobresdrújulas y graves, participaron de un concurso de belleza. Bajo los auspicios del diario El Mercurio, Jorge Luis Borges, Lázaro Carreter, Julián Marías, Gregorio Marañón, Camilo José Cela, José Donoso y Arturo Uslar Pietri, se encargaron de seleccionar las diez palabras semánticamente más bellas. No se sabe cuántas participaron en la preselección, tampoco si la decisión del jurado fue unánime, lo único que se conoce es que las “ganadoras” fueron: libertad, mar, madre, azul, paz, dios, esperanza, belleza, amor y amistad.

mayo 12, 2017

NO ERA YO, ERA JOYCE


        “Joyce es lo máximo, tienes que leer a Joyce, el Ulises de Joyce es la mejor novela de la historia”, y frases por el estilo, me acompañaron, en realidad me torturaron, en mis inicios como lector. De niño no leí nada. Fui lector de mayor. Recién pasados los 25 empecé a encontrar placer en la literatura. No recuerdo muchos libros en mi casa. Es más, siempre me pregunto si alguna vez mi madre disfrutó de la lectura. Si algún título, autor o párrafo la habrá conmovido, o mejor aún, si alguna historia la habrá inspirado. Creo que no. Y siempre digo lo mismo, no hay derecho a que alguien pase por la vida sin haber disfrutado de la literatura. Pienso igual de la música, aunque en ese aspecto la vieja sí disfrutó. Y mucho.
      En mi casa no había libros y, por lógica consecuencia, yo no era lector.
No era lector y de pronto me descubrí fanatizado con la literatura. Pero como había empezado tarde, lógicamente, tenía un mar de títulos por navegar. Un amigo las llamaba carencias. “Tienes muchas carencias de lecturas. No has leído libros imprescindibles”, me decía. Esa palabra, imprescindible, me ponía mal. Minimizaba cualquiera de mis pequeños avances literarios.

abril 21, 2017

PRIMERO MACCOURT, LUEGO PEDRO INFANTE

Hay algo de la pobreza, de la marginalidad, de la miseria, que me atrae. Por eso me gusta Bukowski. Ya anteriormente escribí sobre mi pasión por lo under. Ahora se trata de otra cosa.
Cuando leí por primera vez Las cenizas de Ángela de Frank MacCourt, fue tal mi conmoción que quise saber y leer todo del escritor irlandés. Y devoré todas sus novelas y hasta las de su hermano Malachi.
MacCourt ha sido un autor muy importante en mi vida. Tal vez Cenizas… sea la mayor influencia al escribir, lo que pretenciosamente llamo, mi primera novela y que está por ahí esperando no sé qué.
La segunda vez que leí Cenizas.. lo hice con la cara de un MacCourt niño en mi celular. Cuando algún relato me impactaba demasiado, lo veía y lo consolaba. Así soy.

“Cuando recuerdo mi infancia me pregunto cómo pude sobrevivir siquiera. Fue, naturalmente, una infancia desgraciada, se entiende: las infancias felices no merecen que les prestemos atención. La infancia desgraciada irlandesa es peor que la infancia desgraciada corriente, y la infancia desgraciada irlandesa católica es peor todavía”


abril 02, 2017

ME ENAMORÉ DE UN CURA

Entre la Iglesia católica yo hay una distancia ya de varios años. Sin embargo esas diferencias, resultado de la inconsecuencia de muchos de sus curas, no hace que deje de admirar la vida de algunos católicos. Por ejemplo, mi nombre de batalla en las redes, quieropoco, es el resultado de una famosa frase de San Francisco de Asís: "deseo poco y lo poco que deseo lo deseo poco". Sabía San Francisco que el origen del pecado estaba en el deseo y aunque mis conceptos de pecado son otros - en realidad para mí el pecado no existe - igual la frase me parece genial pues todo empieza con el deseo. Deseo que es instigado y provocado por la cultura moderna que nos invita, en realidad nos obliga, a consumir hasta la inconsciencia. Liberalismo le llaman. La frase se la escuché en un concierto a Facundo Cabral y desde entonces la hice mía. Cambié el deseo poco por el quiero poco, sentía que sonaba mejor.

marzo 08, 2017

EL GEN ARGENTINO

La TV produce basura, mucha basura, en cantidades industriales. De hecho, la TV masiva se ha especializado en producir detritus en HD, a lo largo y ancho del país. Cientos de miles de horas de morralla cuyo destino natural debiera ser la alcantarilla pero termina en los cerebros de los consumidores. Y estos ni se dan cuenta. Al contario, lo consumen con fruición pues se trata de un producto que, como cualquier droga, produce adicción.
Esto no quiere decir que toda la TV sea mala. Por supuesto que hay productores y artistas empeñados en hacer bien las cosas. Que producen contenidos transcendentes que nutran al consumidor. Que lo hagan pensar.

febrero 14, 2017

NERUDA Y EL AMOR

Día del amor. Mientras algunos recomiendan “telos”  y similares, cosa que siempre viene bien, yo elijo algunos versos del más grande: Pablo Neruda. 
Amo a Neruda. Cuando vi Il postino me emocioné hasta el absurdo. Gracias a dios aún puedo conmoverme de esa manera. Me estremeció la relación del poeta con el cándido cartero Mario Ruoppolo. Pero en realidad esto no se trata de la película, se trata de Neruda y principalmente de su amor por Matilde. Me asombra ese cariño que sumado a su talento fue la base de su obra. Qué maravilloso que el amor por alguien se pueda transformar en una obra de arte. Matilde fue su gran musa. Frente al amor de Neruda, que huérfanos quedamos el resto de amantes. Qué humillados nos dejas Pablo.
Aquí lo que Neruda le dice a su esposa en el Poema 8:

“En mi tierra desierta eres tú la última rosa”.

Fabuloso.