septiembre 16, 2016

CRUYFF EN ARGENTINA 78

Me gustan los libros de fútbol. No solo los de fútbol pero también los de fútbol. Mejor aún si no hablan de futbol pues de esos hay muchos y dicen siempre lo mismo. Aburren y no me gusta aburrirme. Por eso he disfrutado leyendo Futbolistas de izquierdas, Quique Peinado, Léeme editores, 2013.
¿De qué habla entonces este libro? De futbolistas comprometidos con la política, simpatizantes de ETA, la izquierda y del Partido Comunista. Sí, qué miedo, el comunismo. Habla de fantásticos personajes que entendieron que el fútbol podía ser algo más que patear una pelota.
El libro es una enorme suma de temas fascinantes. De todos, para empezar, escojo el de la participación holandesa en el mundial Argentina 78.
Se dijo mucho sobre los holandeses. Se habló de su compromiso, de la politización de su participación. Incluso se aseguró, en su momento, que Johan Cruyff, en ese entonces el mejor jugador del mundo, renunció a su selección en señal de protesta contra la dictadura argentina. La interesante investigación de Quique Peinado despeja dudas.

septiembre 05, 2016

LIBROS, LIBROS, LIBROS

Uno lee de todo. Libros buenos y malos. Títulos que te seducen y contenidos que espantan. Libros de relatos, de cuentos, de historias interminables y de historias breves. Premios Nobel, bets sellers. Historias apasionantes, otras insulsas.
Libros que lees en paraderos, micros, en el Metropolitano, en el tren. Que son excelentes compañeros de viajes largos y te hacen olvidar el día, la fecha, el mes y el año. Con los que te encuentras en el celular, el iPad, la computadora, o, cosa rara para mí, en el papel.
Historias que viven más allá del libro y te llevan a investigar. ¿Será cierto que existió la campana de Rouen, y que fue la más linda del mundo? Y te metes a ver si existe la ciudad y, oh sorpresa, existe, y existe la famosa campana, aquella que era tan hermosa que el obrero que la fundió al verla se murió de alegría. Qué grande Flaubert.
¿Se puede morir uno de alegría? Y nuevamente a buscar muertes raras. Y es que el buen libro dura más que la última página, y muchas veces la ansiedad es tal que empiezas a disfrutarlo antes de tenerlo.
Pero están los otros, a los que nunca regresarías, aquellos que quieres terminar porque “no se debe dejar una novela a medias”. Y si le gustó a otros ¿por qué a mí no? Será que un libro es como un trago. A unos les encanta el vodka, yo no puedo ni verlo. Ni olerlo quiero decir. Unos mueren por García Márquez, yo; otros no lo soportan. Y puedo poner muchos otros ejemplos de autores que apasionan a unos y aburren a otros. Y de tragos, claro.
Libros de amor, de intriga, de terror, ficción, históricos. Con héroes con los que te identificas. Yo por ejemplo soy un poco Fabrizio del Dongo o Julien Sorel y últimamente Jean Valjean. Libros que regalarías y libros que nunca prestarías. Aunque ahora con dar el link es suficiente.
Libros que te prestaron y no devolviste, que te prestaron y devolviste, libros que te encontraste, que dejaron olvidados en tu sala porque tomaron varios pisco sours y como no te los pidieron no los devolviste. Libros con sello de bibliotecas que no sabes cómo llegaron a los estantes de tu casa. Libros de cabecera, a los que siempre vuelves como al amigo a pedir un consejo. Ahí está El Principito.
Libros que te dejó un amigo que murió y que al final no devolviste. ¿Para qué? Era bueno el amigo y era bueno el libro.
Lista de libros que leerás, libros que postergas para el verano. Libros que recomendarás a un amigo. Este libro le encantará a fulano. Nuevas ediciones de viejos libros que compras para tu colección. ¿Cuántos voy de El Principito? No todos los que quisiera.
Libros de curiosidades. De esos que tanto me ayudaron a contar historias en la radio. De anécdotas, de cosas raras.
Libros, libros, libros. Y la vida de mucha gente pasando de largo sin mirar uno. No saben lo que se pierden.


agosto 22, 2016

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL TRAGO

Una cosa es ser borracho, otra cosa es que te guste el trago.
Una persona que gusta de beber alcohol, disfruta de un buen vino, una buena cerveza, o, maravilla de maravillas, un exquisito coñac. Un borracho toma cualquier cosa y lo que es peor, mezcla tragos. No sabe tomar. El que gusta del alcohol quiere pasar un buen momento. El borracho busca perder la conciencia, borrar casete. Vaya a saber uno que lío tiene en la cabeza. Finalmente el borracho es un enfermo; aquel que goza bebiendo algún trago, no.
Por eso es absurda e hipócrita aquella advertencia: “Tomar en exceso es dañino”, porque el bebedor por placer lo sabe y no se excederá. También lo sabe el borracho, lo que pasa es que como es un enfermo no hace caso a la advertencia. No puede. Es como decirle a un diabético que no consuma azúcares, o a una persona con problemas de próstata que no consuma ají. Si no tiene fuerza de voluntad, pero principalmente si no se quiere, la advertencia pasará de largo. Porque ese tema se desarrolla en el nivel inconsciente. Lejos de la razón. Hay diabéticos a los que les va muy bien. Es solo cuestión de disciplina.
El centro de gravedad del alcohólico está en su cerebro. Del que goza con el alcohol, en su paladar.

agosto 12, 2016

LA PRIMERA VEZ DE VARGAS LLOSA. ( y de pasadita la mía)


Fue en la calle Cajamarca en Barranco, a la salida de la escuela fiscal Federico Villarreal (6004 antes 442.   ♫♫♫…Con disciplina y orden perfecto, los milicianos deben marchar...♫♫♫)  cuando nuestro compañero Zárate, que tenía el macondiano apodo de Juan Aves, nos paró en la esquina que daba a la iglesia San Francisco y nos resolvió la duda más grande que teníamos por aquellos años: ¿cómo se hacían los niños? Ahí, a pocos metros de la iglesia San Francisco, el menor de los Zárate resolvió nuestra duda.
"Los hijos se hacen con besos. Más besamos a alguien, más le crece la barriga". Y listo. Así era. Y yo le creí. Y creo que el resto de mis compañeros también. Así fue mi primer encuentro con la sexualidad. Simple, sin dramas, sin nada que atente contra mi endeble psicología. Eso pasaría más adelante.

En el Pez en el agua, Mario Vargas Llosa narra el momento en que el pequeño Mario hace este descubrimiento. El texto es una maravilla. Y al parecer a él esa información sí lo marcaría de por vida.

julio 21, 2016

BOOM GASTRONÓMICO

Dentro de los mil oficios que uno tiene que enfrentar, me topé con este: prologar un libro de cocina que saldría, en realidad ya debe haber salido, con un diario masivo. Aquí la intro a tres capítulos: Recetas de pollo, cocina saludable y cocina para niños.

EL POLLO

“Pollito asado”, “listo el pollo”, “pollito con papas”, “los pollitos dicen”, “el pollito pío”. “La gallina turuleca”, “El Caballero Carmelo”, “La gallina de los huevos de oro”.
Nuestra vida está llena de referencias al ave reina de la gastronomía. Desde tiernas canciones infantiles, hasta pélvicas salsas. Desde las fábulas de Esopo, hasta Abraham Valdelomar.

julio 14, 2016

PANZERI, EL MEJOR DE TODOS

Dante Panzeri es el mejor periodista deportivo de Argentina de todos los tiempos. Sé que en el Perú pocos lo conocen. Bueno pues, llegó el momento. Para Panzeri la moral era la base del periodismo, como debe ser, por eso se peleó con medio mundo. Con más de medio mundo. No podía ser de otra manera. Ayer como hoy, los cretinos son legión.
Su libro cumbre: Fútbol, dinámica de lo impensado, es un clásico, superior al Madrid- Barcelona, mucho más que un Boca-River. Es el Cien años de soledad del periodismo deportivo. Hace dos décadas tuve la mala idea de prestarlo a un periodista que jamás me lo devolvió. Malo eso de prestar libros. Error mío definitivamente.
Fútbol, dinámica… tiene uno de los íncipit más alucinantes de la literatura. De arranque señala: Este libro no sirve para nada. Genio. Pero ahí sí se equivocó.

junio 23, 2016

LOS HIJOS (Don José de San Martín, Hernán Casciari y yo reflexionamos sobre los hijos)

Adriano tiene tres años. Me agarra la mano fuerte para cruzar por un camino muy estrecho. No hay nada en el mundo que le dé más seguridad que mi mano. Sin embargo, por más cuidado que tome, en algún momento cruzará complicados caminos y se caerá. Y llorará. Y yo junto a él. Es inevitable. Golpearse es parte de la vida.
Creo que nunca un hijo tiene tanta confianza en su padre, en sus padres, como en estos primeros años. Confianza natural, única, irrepetible. Confianza animal. La misma que el lobato tiene por el lobo. Luego el chico crece y viene la conciencia, la cultura, los amigos, y todo es distinto. No digo mejor ni peor, simplemente distinto. Es la ley de vida como dicen los antiguos.
Todos queremos proteger al máximo a nuestros hijos. Y a veces exageramos. El ejemplo más claro es el de Suddhodana, papá de Buda. Cuenta la leyenda que a su hijo le construyó un hermoso lugar donde se habían proscrito todos los males del hombre. En Kapilavastu, todo era bondad, todo era perfección y Buda no conoció nada más hasta los 16 años. Pero finalmente la curiosidad juvenil fue más fuerte que los cuidados del padre y un día saltó el muro que aislaba la ciudad y se encontró con la vida real. Y se topó con la dura realidad y ocurrió lo que los budistas llaman su despertar. Esa es otra historia.