junio 19, 2019

MA-RA-CA-NA-ZO


    Fue la alegría más grande. Pero viendo la cosa desde el otro lado, también fue la pena más enorme. Pero principalmente fue la prueba irrefutable de que en el fútbol no existen imposibles. Si los chicos, desheredados, pobres, miserables y desposeídos del mundo, en cualquier actividad podemos pensar en imposibles, fue gracias a esa selección celeste que se llevó el título de 1950. Ese triunfo en Brasil borró la palabra imposible del diccionario futbolero.

ANTE LA CRISIS QUE OCASIONÓ LA PANDEMIA, SEXUALICEMOS LA ECONOMÍA

     Nada funcionó.       Desde el mercantilismo hasta el liberalismo, pasando por las ideas de Adam Smith, Hernán Büchi, los Chicago Boys y...