octubre 09, 2021

LOS LIBROS Y YO

    Una alumna me pide una entrevista para promocionar su editorial y decido hablar sobre mi compulsiva relación con los libros. No es muy común lo que me pasa. Podría haber dicho que mi relación con los libros no es normal, pero cada vez se me hace más complicado emplear la palabra normal. ¿Qué es lo normal? No lo sé. Por eso, prefiero decir que es una relación poco común. 
    Tengo una relación compulsiva con los libros, decía. Esa situación tiene una explicación. Soy un lector tardío. Empecé a leer con fruición, con placer quiero decir, a partir de los 25 años. No leí de adolescente, no leí de niño. No leí Mi planta de naranja lima. Tampoco Platero y yo. Ya no creo que lo haga. No es tiempo. No leer de chico debe ser la segunda peor cosa que me pasó en la vida. No leer de niño es algo irreparable. Entonces busco, de alguna manera, compensar esa carencia de lecturas. Cuando leo, trato de recuperar el tiempo perdido. 

EL PERDEDOR

     Me gustaba el box. Ya no. Disfruté mucho la época de los 80. Ray “Sugar” Leonard, Roberto “Mano de Piedra” Durán, Tomy Hearns, Marvin H...