Sonaly es todo un fenómeno abrumador en el
interior, pero desconocido en Lima. Por increíble que parezca, varias fiestas
patronales alteraron su horario para ajustarlo a su llegada. Por supuesto que
ella no tiene nada que ver con eso pues su modestia, inversamente proporcional
a su estatura, le impide adoptar las formas de las star sistem. Y tendría razón
para sentirse una de ellas pues ni Gisela, ni la Barbosa, ni siquiera las
pulposas vedettes nacionales o extranjeras que pululan por nuestra pantalla,
pueden competir con ella.
Quienes han analizado el fenómeno de
Costumbres, creen que el mérito del programa es haberle dado espacio a lugares
históricamente postergados. Tal vez para aquellos verse en pantalla sea
sentirse parte de ese país que siempre les dio la espalda.