septiembre 11, 2017

UN ARTÍCULO DE MIERDA

         Se puede escribir sobre todos los temas. No hay límites. O en todo caso los límites están en nuestra cabeza. Siempre pongo de ejemplo al gran Francisco de Quevedo y Villegas y su “Gracias y desgracias del ojo del culo, dirigidas a Doña Juana Mucha, montón de carne, mujer gorda por arrobas”. Se trata de un maravilloso libro a una de las partes más injustamente postergadas de nuestro cuerpo.

“…un  filósofo dijo:
No hay contento en esta vida
que se pueda comparar
al contento que es cagar”.

         Otro dijo lo descansado que quedaba el cuerpo después de haber cagado:
No hay gusto más descansado
que después de haber cagado”. 

    Esta pequeña obra satírica, de exquisitez inigualable, por supuesto que también le dedica espacio a las ventosidades.

ANTE LA CRISIS QUE OCASIONÓ LA PANDEMIA, SEXUALICEMOS LA ECONOMÍA

     Nada funcionó.       Desde el mercantilismo hasta el liberalismo, pasando por las ideas de Adam Smith, Hernán Büchi, los Chicago Boys y...