septiembre 01, 2014

TIEMPOS DE COSITOS

    Que las mujeres cada día tienen más poder es algo que pocos pueden discutir. Y no solo en política, ahí cualquiera. La ranchera mexicana, ese inexpugnable recinto plagado de testosterona sufre una de sus peores crisis. El género que se caracteriza por su machismo, ahora tiene a la mujer como su principal protagonista.
    Sobre el machismo de la ranchera hay miles de ejemplos. Para muestra dos botones.

Te vas porque yo quiero que te vayas
a la hora que yo quiera te detengo,
yo sé que mi cariño te hace falta
porque quieras o no
yo soy tu dueño.

    Letra y pulmón de José Alfredo Jiménez. Mujer cosa. Mujer objeto. Mujer propiedad. La más pura esencia de machismo mexicano. Como en las películas de Pedro Infante: macho enamorador, macho peleador y macho borracho. O sea machazo. Por lo menos así creen algunos.

    Y no vaya a creer que esas cosas son parte del pasado. De la filmografía en banco y negro, de tiempos del disco de vinilo. No. De ninguna manera. Ahora, en pleno imperio del HD y del blu-ray, los charros siguen destilando machismo a raudales.

ANTE LA CRISIS QUE OCASIONÓ LA PANDEMIA, SEXUALICEMOS LA ECONOMÍA

     Nada funcionó.       Desde el mercantilismo hasta el liberalismo, pasando por las ideas de Adam Smith, Hernán Büchi, los Chicago Boys y...