Con el sano propósito de que nuestra bandera se luzca en lo más alto de la escena internacional, es que pongo a consideración el equipo peruano que nos representará en el próximo Campeonato Mundial de la Corrupción. Según mi humilde opinión, este es el once que sin problemas romperá las redes de los más encumbrados rivales. Se trata de un grupo de valerosos mortales que han hecho méritos más que suficientes para ganarse un lugar en las grandes ligas de la corrupción. En el plano local, ustedes lo saben, fueron insuperables.
Aquí mi once:
Ideas, sueños, fantasías, rabias, conspiraciones, ternuras, fanatismos y preocupaciones de un peruano formado al ritmo de las canciones de Hola Yola, el Vaso de Leche del Tío Johnny y la Reforma Educativa del General Velasco. Que se iba a la camita con el Topo Gigio y juntaba sus álbumes de Editorial Navarrete. Algo más.... Twist y nada más
julio 30, 2014
julio 02, 2014
A PROPÓSITO DEL DEPORTE
Acabo de leerle a mi hijo, vía Skype, el poema que Mandela repetía en prisión. En esa prisión a la que estaba condenado de por vida. Y he llorado. No lo pude evitar. Tampoco me interesa hacerlo. El poema es de aquella secuencia de la película Invictus en la que el capitán del equipo de Rugby, los Springboks, entra a la celda en la que estuvo Mandela. Francois Pienaar, interpretado por Matt Damon, estira los brazos y se conmueve con las escasas dimensiones del lugar en el que estuvo Madiba por 20 años. 2 metros 40 centímetros por 2 metros 10 centímetros. Mandela fue condenado a cadena perpetua pero afortunadamente salió a los 18 años.
El conmovedor poema que se lee en la pequeña celda, fue la parte final del curso Ciencia Política de la maestría de periodismo de la UPSMP con Santiago Mariani. “Si lloran les subo puntos”, nos advirtió el talentoso Santiago. Antes habíamos visto un documental sobre el uso del rugby como elemento integrador de la complicada sociedad sudafricana. El llanto, luego de leerle el poema a mi hijo, tiene que ver con la conmovedora vida de Mandela, pero también he pensado mucho en la complicada sociedad peruana. Mi llanto fue por mi familia, migrantes todos, que lucharon y luchan finalmente por sobrevivir. Fragor en el que quedaron mi vieja y mi hermana, víctimas de esta complicada sociedad. El llanto también fue por mi hijo que tuvo que irse del país porque por aquí la cosa es complicada.
Aquí la secuencia de la película Invictus y el poema de William Ernest Henley. Hay que verla. Está buena.
El conmovedor poema que se lee en la pequeña celda, fue la parte final del curso Ciencia Política de la maestría de periodismo de la UPSMP con Santiago Mariani. “Si lloran les subo puntos”, nos advirtió el talentoso Santiago. Antes habíamos visto un documental sobre el uso del rugby como elemento integrador de la complicada sociedad sudafricana. El llanto, luego de leerle el poema a mi hijo, tiene que ver con la conmovedora vida de Mandela, pero también he pensado mucho en la complicada sociedad peruana. Mi llanto fue por mi familia, migrantes todos, que lucharon y luchan finalmente por sobrevivir. Fragor en el que quedaron mi vieja y mi hermana, víctimas de esta complicada sociedad. El llanto también fue por mi hijo que tuvo que irse del país porque por aquí la cosa es complicada.
Aquí la secuencia de la película Invictus y el poema de William Ernest Henley. Hay que verla. Está buena.
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