agosto 12, 2019

LISTO, SE HIZO #PANAMERICANOSLIMA2019


        Lunes, 5.30. Siento una enorme ansiedad por escribir. Las palabras se salen de mis dedos. Estoy feliz, emocionado, orgulloso. Siento como si mi equipo hubiera campeonado. Después de 10 años, de 20, de 30. 
    Somos un pueblo muy golpeado. No, no nos ha ido bien. Hemos sufrido muchas derrotas, muchas humillaciones en nuestra historia. Somos como ese perro al que siempre pegaron y de pronto, un día, sin que exista motivo alguno, lo empiezan a acariciar. Y claro que se siente raro. Claro que entiendo que para algunos estos Panamericanos generen un sentimiento extraño.

abril 18, 2019

“CONFIRMADO. MURIÓ ALAN GARCÍA”


         8 de la mañana, prendo el celular. Hace unos días tomé la decisión de apagarlo a las nueve de la noche y encenderlo lo más tarde posible. Tengo varias llamadas. Una de Radio América de Washington. Es la que más me sorprende. Si llaman de ahí es que pasó algo. Veo 30 mensajes en el grupo de WhatsApp que tengo con profes periodistas. A estas alturas ya sé que pasó algo. Algo grave. “Alan García se pegó un tiro cuando intentaban detenerlo”. Fotos, comentarios, especulaciones. Escribo que no lo creo. Es mentira, aseguro. Por supuesto que no lo pongo en Twitter, que por otro lado estoy usando menos. Prendo la radio, veo noticias. Me informo y mando un mensaje a Washington para hacer el informe. Salgo al aire. “No hay versión oficial, pero la noticia es que se pegó un tiro. El país está conmocionado”.

marzo 11, 2019

EL EGUREN Y LA SALLE. VARGAS LLOSA Y YO.


        Un día entré al salón y dos de mis compañeros se estaban besando. Era un beso muy apasionado. Quispe me miró y me dijo si quería besar a su pareja. Le dije que no. Mi colegio era de varones.
    Fue complicado estudiar la secundaria en la G.U.E José María Eguren de Barranco. La primaria no fue mala. Escuela fiscal Federico Villarreal, 6004 antes 442. Los dos primeros años con la profesora Cota Vargas son inolvidables. Aun la recuerdo dándome toda la ternura y paciencia que, como todo niño, necesitaba. Tercero y cuarto de primaria fueron una tortura. Soto se apellidaba el profesor. Nos agarraba a correazos si respondíamos mal o si no hacíamos la tarea. Su clase era presidida por esa vieja correa que tanto dolía. Estaba encima de su escritorio como advirtiéndonos lo que se venía. Qué mal le debe haber ido en la vida para tratar así a los chicos. No recuerdo con quién hice el quinto de primaria. Mi memoria solo llega hasta Soto.
Lo del Eguren fue complicado. Cuando me imagino en una prisión, imagen que por algún motivo es recurrente en mi vida, pienso que debe ser algo solo un poquito más feo que el Eguren. Lo único bueno de esos años de estudios secundarios fue jugar en el equipo de fútbol del colegio. No era titular, pero fue lindo compartir con los chicos. Lo otro importante fue ser integrante de la banda. Fue extraordinario. Un capítulo aparte. Ah, y cómo olvidar al padre Castañeda, el profesor de religión. Solía “convocar” a su casa a los peores alumnos para tomarles examen oral. Nunca mejor puesto un nombre a un examen. Muchos chicos fueron abusados por ese cura. El otro día me encontré con un compañero que me dijo que el miserable había muerto. El curita Castañeda, ja. 
    Mis mejores recuerdos del colegio: los vendedores de la puerta. Papitas rellenas a sol, sanguito, cachangas, empanaditas, el pan con atún y la chicha. Y algunos amigos, claro.
    No sé si en estos tiempos la escuela pública es una institución que motive y fomente la creatividad, el juego, el aprendizaje sin coerción; en fin, la vida linda que todo niño debe tener. Dudo mucho que así sea. 
En El Pez en el agua, Mario Vargas Llosa reflexiona brillantemente sobre lo mejor de la escuela, que curiosamente, ocurre más allá de las clases.

febrero 11, 2019

TRES, SOLO TRES


    Los que tenemos pretensiones literarias sabemos el placer que significa lograr una frase contundente que se ajuste a la idea que queremos transmitir. No hay placer más grande para un escritor, o para un rudimento de él, que lograr una buena figura literaria, armoniosa, rítmica, contundente. En la literatura hay muchas, cientos, miles, millones, cada uno tiene sus preferidas. 
No pretendo hacer un lista de las mejores frases de la literatura, qué absurdo. Cada uno tiene la suya y por lo general está vinculada a la visión del mundo y sensibilidad de quien la escoge. Sea metáfora, hipérbole o símil, es una total pérdida de tiempo tratar de decir que una es mejor que otra. Es una subjetividad. No lo voy a hacer. Simplemente revisando archivos me encontré con tres que quiero compartir.

enero 07, 2019

NEKA, DI ESTÉFANO Y EL RESTO

    Se fue Neka Vílchez y claro que da pena. No solo se trata de un jugador de familia aliancista, además se siente que dio al equipo más de lo que su cuerpo podía. No recuerdo su último partido de 90'. Queda esa sensación de que en lo mejor de su carrera, Copa América Centenario,  se encontró con una lesión que nunca lo abandonaría. No volvió a ser el de antes. Es una pena, pero es real. Ojalá me equivoque. Y se va renegando del club. No del equipo. Son dos cosas distintas. Que nadie lo llamó para decirle adiós o algo así. Y es duro que te boten de la chamba. Finalmente eso fue lo que pasó. Pero así es este mundo donde vales hasta donde le sirves a la empresa. Por ahí alguna columnista se queja por lo mismo. Así es la vida. Ya lo dijo Darwin, ni el más inteligente, ni el más fuerte. El que triunfa es el que se adapta mejor. Estos tiempos exigen ser pragmáticos porque cuando es al revés, jugadores que se van por un mejor contrato, el club también tiene que aceptar las reglas del juego. Por supuesto que la despedida tendría que ser más cordial, la delicadeza escasea, pero es ingenuo esperar otra cosa. Definitivamente hay que adaptarse. 

FACHOS, COCINEROS, INTOLERANTES E INDIFERENTES

Las movilizaciones se han convertido en parte de la vida nacional. Me levanto y lo primero que hago es ver Twitter para saber cómo terminó l...