“El fútbol es arte de engañar espontánea e
imprevistamente”
Dante Panzeri
El
fútbol se trata de mentir. Gana el que más miente, el que más engaña. Por
supuesto que si el árbitro se da cuenta tienes que asumir las consecuencias, de
lo contrario, es legal. Esa es la naturaleza del fútbol. Un quiebre o regate es
decir con el cuerpo que irás para un lado y terminas yendo para el otro. Pelé,
Maradona, Cubillas y principalmente Garrincha, fueron grandes mentirosos. Dante
Panzeri definía al fútbol como la dinámica de lo impensado. Es el arte de
engañar, decía el mejor periodista argentino de la historia. Y le creo.
Decía Sabato, en Sobre Héroes y Tumbas, que la
verdad estaba bien en matemáticas, en química o filosofía, pero no en la vida
donde es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza. En
la Grecia clásica la mentira fue censurada, pero se consideraba una
estrategia válida para vivir. En La verdad de las mentiras, Vargas Llosa dice
que los hombres no solo vivimos de verdades, también necesitamos mentiras que
terminamos encontrando en la literatura. Y en el fútbol diría yo.