octubre 23, 2005

Bikinis solo en foto

    La historia universal del humor no le ha dado al generalísimo Francisco Franco el lugar que merece. Aunque su dictadura produjo mucho dolor y muerte, varias de sus disposiciones para “salvaguardar la moral de los españoles”, son dignas de figurar junto a los mejores gags de Laurel and Hardy o Abott y Costello. 
    Obsesionado por evitar “la exposición irresponsable del cuerpo, origen del pecado”, Franco emitió severas normas para aquellos que osaran mostrar sus carnes. Como es lógico, las playas y piscinas fueron centros plagados de guardias civiles encargados de hacer cumplir la ley. Una de sus ordenanzas dice a la letra:

BENGOCHEISMO

  Este artículo lo escribí cuando algunos criticaban al profe; pero nunca lo publiqué, se quedó ahí. Aquí va. La coyuntura lo exige.     Llá...