mayo 15, 2015

FÚTBOL LIBERAL


Hijito, hace muchos años, antes de convertirse en negocio, el fútbol era alegría, fiesta, juego y pasión. 

(Y en los estadios había gente) 

 

Lo ocurrido ayer en La Bombonera no es otra cosa que una nueva versión del fútbol “moderno”. En el fútbol “moderno”, que no es otra cosa que el liberalismo metido en una cancha, la publicidad, la recaudación, las transferencias y el precio de jugadores y entrenadores, es lo más destacado por los periodistas; y el juego, se convirtió en un transito aburrido en donde lo fundamental es no perder.

Hace rato que el liberalismo, que no es otra cosa que la religión del “todo vale”, llegó al fútbol, lo de La Bombonera es un claro ejemplo. Gritarle alguna cosa al rival es parte del folclore, cantar alguna tonada magnificando algún momento difícil del otro equipo, es parte del juego, pero cuando eso se convierte en agresión gratuita y vandalismo, se pasó un límite. Y en el fútbol moderno, en ese que festeja más un traspaso que una huacha, hace rato que se pasaron varios límites. En la Argentina y aquí.

El fútbol está en crisis porque la cultura humana hace rato que está en decadencia. Vivimos como jugamos, dijo alguien, y hoy las canchas de fútbol son una versión sofisticada de Tía María, Belaunde Lossio, los políticos corruptos y la destrucción del planeta.

Para recobrar un poco esa pasión sana que era el fútbol, aquí un texto de Eduardo Galeano dedicado al hincha.

 

 

El hincha

 

Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio. Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno. Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.

 

Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella

se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.

Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.

 

 

mayo 05, 2015

AFRODITA (INCLUYE SORTILEGIO PARA MUJERES DESESPERADAS)


    El encuentro con un libro es un momento mágico. Digo libro y no un buen libro porque el calificativo es subjetivo. Y ese encuentro me acaba de ocurrir. Hace ya varias semanas, tal vez un par de meses, terminé de leer mi ultimo libro, me apasioné con Frank MacCourt y leí todo lo que había escrito. Lo último, El Profesor. Un genio el escritor irlandés. De los que más me impactó en los últimos años. Luego dejé la novela y empecé a leer Cosmos de Carl Sagan. Todo digital. Sí, los e-books me han hecho recobrar el placer por la lectura. No me hago paltas. No soy de esos románticos que moriría si se acaba el papel. Bien lo de Sagan, monumental. Aprendo un montón, pero extraño la literatura. Intenté con Historias en la palma de la mano de Kawabata, Historia de la mujer convertida en mono de Junichiro Tanisaky y Soy un gato de Natsume Soseki y nada. No me enganché. No se vaya a creer que son malos. Simplemente no era el tiempo de los japoneses. Y es así. El encuentro con un libro es como la amistad. Es imposible forzarla. Simplemente se da. O no. Y a veces no depende de ninguna de las partes, tal vez la misma relación funcionará en otro tiempo. Por ahora no.

marzo 25, 2015

LOS LÍMITES DE LA RISA

    El lápiz y el papel como arma de guerra. El caricaturista como soldado.
    Napoleón sabía que un dibujo podía ser un arma contundente, letal. Por eso entre sus colaboradores más cercanos se encontraba Antoine-Jean Gros, o simplemente Gros. Su labor para la conquista de Italia fue fundamental.
    Llegan los soldados a Milán cansados y con hambre. Gros fue a Servi, la taberna más importante, y escucha sobre los abusos del archiduque, amo y señor en la zona, contra los productores de trigo. El artista pidió la lista de helados y en el dorso “dibujó al obeso archiduque: un soldado francés le clavaba un bayonetazo en la tripa y, en lugar de sangre, brotaba una increíble cantidad de trigo. En aquel país de despotismo receloso, se desconocía eso que se llama chiste o caricatura… aquella misma noche grabaron el dibujo y, al día siguiente, se vendieron 20 mil ejemplares”.
    “Ese mismo día apareció en las paredes el anuncio de la contribución de seis millones para las necesidades del ejército francés”. (1)
    Antes de la caricatura, el archiduque había realizado campañas para desprestigiar a los franceses; luego de la caricatura, todos odiaban al archiduque. El trazo de Gros fue contundente.
    En Francia nació la caricatura política pero en España también lo hacían bien. La revista La Codorniz es un ejemplo de eso.

marzo 06, 2015

LOS CHILENOS NOS ROBAN EL POTO

Se solicitan entusiastas peruanos que se 
atrevan a defender festivo peruanismo. 
Nacionalistas de nuevo cuño que empuñen con
fuerza el portaestandarte de nuestro querido
y tradicional poto.


    Cuando ocurrió lo del pisco la respuesta fue contundente. Organismos públicos y privados lanzaron una feroz campaña para combatir la osadía chilena. Personajes de todas las esferas, blandieron el licor de uva como si se tratara del más preciado símbolo patrio. Se crearon canciones, poemas y dibujos sobre el tema y lanzamos hurras a todo pulmón para que escucharan “allá” que el pisco era tan peruano como la Sarita, el tocosh y la papa.

    La cosa no quedó ahí. Nuestro nacionalismo herido nos hizo crear una efemérides etílica y no solo se instauró el Día del Pisco, también expedimos la partida de nacimiento del pisco sour y el chilcano. En Plazas y calles de todo el país, literalmente, brotaron manantiales de la bebida de bandera en todas sus manifestaciones.

    El gobierno no le dio la espalda al tema y le otorgó carácter oficial. En corto tiempo, la Cancillería creó un batallón de diplomáticos expertos en quebranta, acholado, torrontel e Italia. Y como antes lo hicieron con otros temas de interés nacional, una vez más la gente de Torre Tagle lidió con éxito contra el invasor que trataba de quitarnos lo nuestro.

    Con la chirimoya no hubo tanto revuelo, pero igual el tema llegó al parlamento. La Comisión Nacional de Productos Bandera la incluyó y así pudo combatir esa otra osadía llamada “chilemoya”. ¡Por favor!

    Con el suspiro a la limeña el atrevimiento llegó a límites absurdos. Como es lógico también hubo primeras planas y encendidas protestas. Los programas dominicales prepararon especiales para que no queden dudas de la nacionalidad del sabroso, pero en algunos casos, por lo menos para mí, empalagoso postre tradicional.

    Y del poto nada. No hay día del poto, no hay funcionarios que salgan a defenderlo en foros internacionales, ni medios que lo promuevan. No hay editoriales ni fotos en primeras planas. En el Congreso, nadie habla de incluirlo entre los productos bandera. Ni hablar de su muestra en parques y lugares públicos.

febrero 25, 2015

EL ANIMAL FAVORITO



    Mi animal favorito es el gato. Amo los perros, pero prefiero a los gatos. En realidad prefiero a los dos (vean lo difícil que se me hace decidir) pero a la absurda pregunta de cuál es tu animal favorito, me decido por los gatos.
    Es simple, me gusta la libertad de los gatos, esa maravillosa plasticidad con que se miman. Esas largas jornadas de limpieza de sutilezas asiáticas realizadas en cualquier contexto, en cualquier lugar. Puede hacerlo al costado del cadáver tibio de tu vieja o cuando haces el amor con el amor de tu vida. No les interesa. Se zurran. Son egoístas, o sea se quieren mucho.
    En una circunstancia similar el perro en cambio se contagiará del dueño, y si estás triste porque tu vieja murió, te lamerá la mano y te moverá la cola. Se acomodará al lado tuyo. Y si te mueres, incluso puede morirse al lado de tu tumba. No sé de ningún gato que se haya muerto en la tumba de su dueño.
    El perro no piensa en él. Para el perro primero está el dueño, segundo el dueño y tercero el dueño, luego viene él. Por eso me gustan más los gatos, aunque, ya lo saben, prefiero a los dos.
    Para terminar hago mía una frase de Jean Cocteau que de animales conocía y bastante, “Si yo prefiero los gatos a los perros es porque no hay gatos policías”.
    Aquí el señor Keuner, fabuloso personaje de Bertold Brecht, responde a la absurda pregunta de cuál es tu animal favorito.

febrero 13, 2015

OTRA VEZ EL AMOR

      El amor es una enfermedad, ¿cabe alguna duda?(1) Cuando nos enamoramos cambia nuestra anatomía y nuestra psicología. Todos conocemos el caso, si no somos nosotros mismos, de aquel solitario amigo que por fin encontró pareja. ¡Qué bueno! ¡Felicidades! Todos contentos. Si la vieran, es hermosa, cuerpo perfecto, piernas torneadas, cabello sedoso, olor, hummm, su olor es el mejor del mundo. Carita bonita. Es una bella chica. El viernes la conocerán, iré con ella a la fiesta del Chato.
      Y llega el día, y por supuesto todos quieren conocer a la enamorada de nuestro ex solitario amigo. A esa belleza que lo salvó de la soledad. A esa chica que lo alejó de la pichanga. Anuncian que ya llega. Viene abrazando a la chica, tomándola por la cintura, como lanzando al mundo el mensaje de que es suya, de que tiene dueño. Así somos de machistas, así somos de inseguros, así es el amor. Pero resulta que la fulana es gordita, la blusa le revienta, las piernas son chuequitas, el cabello no puede estar más horquillado y le falta un diente. No llegamos a olerla pero no es necesario. ¿Qué pasó? Que nuestro amigo padece uno de los males más extendidos entre los enamorados: la ceguera. Cuando nos enamoramos el sujeto de nuestro amor se beneficia de este mal pues simple y llanamente elevamos sus atributos físicos a la perfección. No hay nadie que se le pueda acercar en belleza. Es cierto que con el tiempo esa ceguera pasa, que recuperamos la visión y… Bueno ese es otro tema. Ahora se trata del amor. Sigamos.
     ¿Qué otros males padecen los enamorados? La inestabilidad horaria. El tiempo nunca vuelve a ser el mismo para la persona enamorada. Cuando estamos con ella, las horas parecen minutos y cuando apenas empezamos el esperado reencuentro, ya debemos despedirnos. Cuando estamos separados es al contrario, los minutos se transforman en largas horas, las horas en días, la espera es interminable, el reloj parece confabulado. El tiempo vuelve a ser nuestro enemigo.
    El escritor argentino Eduardo Wilde define con más precisión al amor y al enamorado. Aquí un fragmento de sus Meditaciones inopinadas:

febrero 09, 2015

BRACELI Y LA GENIALIDAD PARA CONSEGUIR UN ENTREVISTADO.

    Entrevistar es lo más difícil en periodismo. Personas que aplican un cuestionario no son entrevistadores, son secretarios. Y estos abundan. Si me preguntan por buenos entrevistadores nacionales no mencionaría más de cuatro. La entrevista es un proceso mucho más complicado que preguntarle a alguien cuál es su plato favorito. Gabriel García Márquez cree que la entrevista es tan importante que debería ser un género literario. Es difícil y a mí me encanta. Durante 25 años entrevisté a cientos de personas en la radio y la TV y aún sigo aprendiendo.
    Lo que sigue no se trata de teorías sobre la entrevista. No tiene nada que ver con la disposición del cuerpo al momento de hablar con otra persona. No hablare de nada relacionado con la proxémica o comunicación no verbal. Lo que sigue tiene que ver con el entrevistado, con la dificultad de ubicarlo, de comprometerlo con el programa. Cuando creamos que nuestro personaje a entrevistar es difícil, que nos va a decir que no, que nos colgará el teléfono o nos dará largas, piensen en lo que hizo el personaje de nuestra historia.

    Su nombre: Rodolfo Braceli y su proyecto era hacer un libro de entrevistas. De hecho ya lo tenía avanzado. Tenía nada menos que a Julio Bocca, Bioy Casares, Mercedes Sosa, León Gieco y otros personajes cinco estrellas. Pero quería uno más: Woody Allen.

enero 28, 2015

CANGREJO NEGRO

Eloy, gongorista de barrio populoso,
 conde de Surquillo, como
 Valdelomar lo fuera de la aldea. 
Con él regresa a las letras peruanas 
la vejada cuestión del barroco. 

Hugo Neira 


    Hace muchos años, cuando las cosas eran más simples y la tecnología no guiaba nuestras vidas, El Comercio publicó un anuncio solicitando un cronista. Al llamado acudieron 30 valientes. El encargado de tomarles la prueba les dijo que formaran una fila para subir a un bus y enrumbar al Callao. Se fueron al primer puerto y al bajar se toparon con la contundente imagen de un barco que se estaba hundiendo. “Hagan  una crónica sobre esto. Tienen 40 minutos”. Empieza la jornada y a los cinco minutos uno de los postulantes se tira al agua y nada hasta el barco intentando sacar ventaja. Todos se sorprenden. Pasa el tiempo establecido. Se termina la prueba. El evaluador lee los trabajos y escoge al afortunado. ¿Quién ganó? Erróneamente se podría pensar que fue quien se tiró al mar. No. Quien ganó fue aquel que escribió una crónica sobre la persona que se tiró al mar para escribir una crónica sobre un barco hundido. Simple, mientras todos tenían una historia, el ganador escribió 2.

    El periodista, dice García Márquez, es un buscador y un contador de historias. Pero no todos proponen una atractiva, que te mantenga prendido al papel hasta el punto final. En la que acabo de contar, de 30 periodistas que acudieron a la cita, solo uno hizo una historia diferente y me atrevo a decir que esa es la proporción. En nuestro oficio, aquellos que pueden contar una historia distinta son minoría. Son raras aves en vías de extinción. Y esas historias, por lo general, se cuentan en tono de crónicas.

enero 09, 2015

ÍNCIPIT

    Empezar. Iniciar bien tu texto. El que fuera. Cuántas veces se lo dije a mis alumnos. Y se los seguiré diciendo. García Márquez dice que ese primer párrafo debe escribirse de tal forma que el lector se fagocite lo que sigue. Fagocitar, me encanta esa palabra. Por ahí escribí algo sobre eso. Continúo.
    Íncipit es un nombre técnico que viene del latín incipio, empezar. En la literatura hay inicios fantásticos, históricos, imposibles de obviar en una selección. Lo que sigue son los íncipit que más me gustan. Los que más me han impactado.
    Empiezo con uno clásico. Conocido. Conocidísimo. Vladimir Nabokov, Lolita:

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-lita: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.”

    Genio. Uno sabe que tras Lolita hay una historia de amor poco común, normalmente imposible, casi un pecado, (normal y pecado qué feas palabras ¿no?) Y Nabokov empieza con ese deseo, esas ganas, que desbordan a la persona, que incluso desborda a la pasión. Humbert Humbert, qué personaje. Inimputable, según creo. Ese inicio nos muestra una pasión que incluso se siente en el nombre. Desear a alguien cuyo nombre te genere ganas, pasión. Alucinante Nabokov.
    Madame Bovary debe ser la novela que leí más veces. Mi favorita. Mi edición de Oveja Negra de 1983, sobrevive a pesar del feroz ataque que le propinó el pequeño Harpo en 1999. De ahí saco este inicio que también me gusta.

diciembre 27, 2014

MATA PERO HACE OBRA

Inteligencia militar es una contradicción en sus términos.
Groucho Marx.

    Tuiteo: “Mi hijo parece político: juega, caga y se la pasa todo el día prendido de la teta”. La broma, o el intento, sale de adentro, naturalmente, con una fuerza que yo mismo desconozco. Joder a un político es un pasatiempo universal y atemporal. Se hizo y se seguirá haciendo. 400 años antes de Cristo, Aristófanes ya se burlaba de los políticos.
    Jardiel Poncela: “El que no se atreve a ser inteligente, se hace político”.
    Es simple: te burlas del político porque no lo respetas, y no lo respetas porque él tampoco lo hace. “Respetos guardan respetos”, decía mi abuela. Y siempre fue así. La broma fue la única arma del ciudadano común ante la corrupción, la incapacidad, el abuso e inmoralidad del político. ¿Amerita burlarse de Humala? ¿El apodo “Cosito” es un exceso o una respuesta de la gente ante una administración incompetente? Ahora que el mandatario empieza a liar bártulos es bueno hacerse estas preguntas

    Veamos.

    Denuncia de aportes de mineros ilegales en su campaña, niños muertos por el PRONAA, muerte en Cañete por protestas, 
el caso Chehade y las Brujas de Cachiche. Primer ministro Jiménez dice que la inseguridad es un tema de histeria de la población, cientos de niños intoxicados en programa Qali Warma. “El agua es más importante que el oro”, luego apoya al proyecto Conga que elimina 4 lagunas, “Cosito”, “Chocherín” Rivera Ydrogo. La intención de comprar Repsol, la poca disposición para apoyar una investigación a Toledo, Nadine dice NO a la compra de Repsol, muerte en Madre de Dios por protestas. El oscuro papel de su hermano Alexis, campaña financiada por Chávez, muerte en Espinar por protestas, Pedraza dice que la inseguridad es una percepción. Ex asesor Martín Belaunde Lossio, interferencia del ministro Figallo, sicarios adolescentes, Ramos Heredia, la negativa a declarar ante la comisión López Meneses, centralita, Nadine Heredia dándole luz verde al ministro Cateriano, el tomógrafo de Marisol Espinoza.

    Y hay más.

EL PERDEDOR

     Me gustaba el box. Ya no. Disfruté mucho la época de los 80. Ray “Sugar” Leonard, Roberto “Mano de Piedra” Durán, Tomy Hearns, Marvin H...