noviembre 26, 2012

A la cima del cielo

- Vine con mi ropa más vieja.
Todos tomamos precauciones. No por el lugar sino por nosotros mismos. Los temores son el resultado de los prejuicios. La arena, los colores oscuros, el cerro, han doblegado en algunos esa seguridad miraflorina.
- No lleves tu celular.
- No pasa nada.
Unos van relajados. Otros toman reparos. Todos viviremos una aventura. Una incursión en otra cultura, que seguramente no olvidaremos nunca.
Sábado, 11.30, partimos a Pamplona Alta.
Todo empezó el ciclo pasado cuando le dije a Alexa que me gustaría que los alumnos hicieran alguna labor social. Luego de tantear algunos sitios, terminamos en Pamplona Alta. El lugar me sonaba y nada más. Por un día seremos parte del proyecto ¡Pásala!... fútbol y lectura, que se realiza en el colegio Fe y Alegría Nº 65.
- De la Richi a la derecha y de ahí de frente. Unos 15 minutos y a la izquierda, hasta donde llegue el ómnibus. El colegio está en la punta del cerro.

noviembre 18, 2012

Jayito

Juan José Jayo Legario nació en Macondo ciudad fundada antes del pecado original. Su primer entrenador fue José Arcadio Buendía, quien le repetía hasta el cansancio que si se lo proponía, su imaginación y juego podía ir más allá del milagro y la magia. Cuando aún era adolescente el brujo Melquiades le dio una fórmula química que le permitiría ganar sus batallas ante monstruos que casi siempre le doblan en tamaño. Su amor por la música caribe se lo inculcó Remedios la Bella. Con ella aprendió en inolvidables sesiones de danza, los secretos del movimiento. Aunque a todos recuerda con cariño, a quien más extraña es a Remedios. Incluso en alguna concentración ha confesado a su compañero de cuarto, que la imagen de Remedios, le duele en alguna parte del cuerpo. “Es una sensación física que me molesta para caminar, como una piedrecita en el zapato”.

noviembre 11, 2012

Micaela, Alonso, Adriano,Teo.

"Como todo el mundo, sólo tengo a mi servicio tres medios para evaluar la existencia humana : el estudio de mí mismo, que es el más difícil y peligroso, pero también el más fecundo de los métodos; la observación de los hombres, que logran casi siempre ocultarnos sus secretos o hacernos creer que los tienen; y los libros, con los errores particulares de perspectiva que nacen entre sus líneas....la palabra escrita me enseñó a escuchar la voz humana, un poco como las grandes actitudes inmóviles de las estatuas me enseñaron a apreciar los gestos. En cambio, y posteriormente, la vida me aclaró los libros"
Marguerite Yourcemar.
Memorias de Adriano