enero 16, 2017

ME ENCANTAN LOS MARGINALES

Me encantan los personajes marginales. Tal vez siento que encuentro algo mío en ellos. Por eso me gusta Chinaski, el alter ego de Bukowski. Por eso amo a Fabrizio del Dongo y Julian Sorel, los héroes de Stendhal. Por eso me conmuevo con la incomparable pobreza MacCourt. Y aunque es mujer, claro que me identifico con la rebeldía de Emma Bovary.
Me gustan los marginales principalmente porque luchan contra algo, contra alguien y, por lo menos en la ficción, terminan imponiéndose. Me gustan porque sufren y ganan. ¡Cómo me gustan los personajes que sufren y al final triunfan¡ Me encantan los finales felices. Por eso disfruto mucho las películas americanas y las novelas mexicanas, aunque hace siglos que no veo una.
Y por estos tiempos mi marginal favorito es Jean Valjean. Y más: Los Miserables se ha convertido en una de mis novelas favoritas, al nivel de Madame Bovary o incluso Cenizas de Ángela.
Lo leí hace poco por primera vez. Me lo recomendaron mil veces pero nunca hice caso. Tengo una lógica de lectura que difícilmente se altera. Hasta que un día esa absurda inercia literaria hizo que me encontrara con Víctor Hugo y Los Miserables.
Me encanta Los Miserables porque intenta explicar lo inexplicable: la condición humana. Y Víctor Hugo, escritor idolatrado como pocos, a niveles de un mega star de estos tiempos según Vargas Llosa, crea a su personaje principal Jean Valjean a partir de uno real llamado Eugène Français Vidocq, que había sido nada menos que un criminal arrepentido cuya contrición fue tal que se convirtió en creador de la Policía Nacional Francesa.

enero 03, 2017

BARRIENDO MI VEREDA

Quienes se inscriben en diciembre al gimnasio con la esperanza de bajar de peso en enero, deben ser los mismos que creen en el humanoide de Pachacámac, en los pishtacos de Huaycán y también son los que no pierden la esperanza de que nuestra selección de fútbol clasifique al mundial de Rusia 2018.
Estos ingenuos peruanos, con escasa información y peligrosa candidez, deben ser apasionados amantes de la ley del menor esfuerzo, del roba pero hace obra, y también los que aseguran que en el 2017 se difundirá en los libros escolares una “ideología de género” que promoverá entre los educandos la homosexualidad, el sexo fuera del matrimonio y la masturbación.