febrero 11, 2019

TRES, SOLO TRES


Los que tenemos pretensiones literarias sabemos el placer que significa lograr una frase contundente que se ajuste a la idea que queremos transmitir. No hay placer más grande para un escritor, o para un rudimento de él, que lograr una buena figura literaria, armoniosa, rítmica, contundente. En la literatura hay muchas, cientos, miles, millones, cada uno tiene sus preferidas. 
No pretendo hacer un lista de las mejores frases de la literatura, qué absurdo. Cada uno tiene la suya y por lo general está vinculada a la visión del mundo y sensibilidad de quien la escoge. Sea metáfora, hipérbole o símil, es una total pérdida de tiempo tratar de decir que una es mejor que otra. Es una subjetividad. No lo voy a hacer. Simplemente revisando archivos me encontré con tres que quiero compartir.

febrero 04, 2019

“LAS MACHONAS JUEGAN FÚTBOL”


         Los hombres juegan fútbol y las mujeres vóley. Esas eran las reglas y nadie podía discutirlas. Decir lo contrario era ir contra el orden establecido. Una osadía. Éramos niños y por supuesto que cumplíamos la regla sin dubitar. Los chicos por un lado, las chicas por el otro. Nunca mezclados. Lo nene con lo nene, la nena con la nena. Si el hombre jugaba vóley era maricón. Si la mujer jugaba fútbol, machona. Así se decía. Así pensaban los antiguos y así nos criaron. Hasta que un día, en el parque Raimondi de mi infancia, una chica se atrevió a pasar la línea. Se paró delante de nosotros antes de empezar un partido y nos dijo que quería jugar. Lourdes se llamaba y no quedó otra que incluirla en la pichanga. Tendría 12 años y a partir de ese día todos la conocerían en el barrio como Lourdes la Machona.
      Es muy difícil ver las cosas de una manera distinta a como te enseñaron. Te puede llevar la vida entera sacarte los prejuicios. Y en ese camino estamos.