agosto 20, 2015

PEDRO SUÁREZ-VÉRTIZ Y ORSON WELLES.

Hermosa la publicidad del BBVA Continental sobre un cuento de Pedro Suárez-Vértiz. La deben haber visto. Imágenes retro. Un niño llega al colegio y queda impactado al ver a una niña que también está llegando. Y dice: “ Los niños se enamoran, es muy cierto. Desde que la vi no he podido dejar de mirarla. Mamá al verme hipnotizado me dijo: así es la vida Pedro Martín, así es el amor, instantes nada más, pero que recordarás toda la vida”.
Esa imagen en sepia del niño encantado por la niña, me hizo recordar una de las imágenes emblemáticas del cine. Una de las que más me ha emocionado. Sale en el Ciudadano Kane, nada menos. El señor Berstein habla sobre la magia de la memoria y recuerda que hace mucho, cuando era joven, vio a una chica que esperaba para desembarcar de un ferry.  “Llevaba un vestido blanco y solo la vi un segundo y ella ni se fijaba en mí. Desde entonces, no ha pasado un mes sin que piense en ella”, dice.
Tremendo.
Ese imagen resume la gran paradoja de la vida. Muchas veces lo que más recordamos son momentos, segundos que nos duran toda la vida. Ver a una mujer en tu adolescencia y que te impacte de esa manera... Era un maestro Welles.
¿Puede uno sufrir un impacto de esa dimensión? SÍ. Cuando tenía unos 14 años trabajaba en una zapatería que se llamaba Far West. Bajo de la 73 y en el cruce de Porta con Benavides veo a una chica. Tenía el pelo negro y un vestido celeste. Verla fue un impacto que me ha durado toda la vida. He visto mujeres más bellas que ella, más seductoras, más tiernas, más voluptuosas, pero como ella ninguna. Durante años iba a ese cruce a ver si me la encontraba. No sé para qué pues era tan tímido que no le iba a decir nada. Tal vez solo para verla. Para verla una vez más. Fui muchas veces pero nunca más la vi.
Cada tanto vuelve a mi memoria esa mujer que bauticé como “la chica de la calle Porta”.
Y es que así es la vida. Solo momentos, segundos que te duran toda la vida.
Habrá que leer en cuento del buen Pedro. Sé que es para niños, precisamente por eso quiero leerlo.


agosto 08, 2015

EL COYOTE Y EL CORRECAMINOS


Me encanta el Coyote, es mi personaje favorito. No conozco héroe que encarne mejor la constancia, el entusiasmo, la claridad en un objetivo y una autoestima intacta a pesar de sus constantes fracasos. Es increíble que no obstante su mala suerte - resultado de una fábrica de trampas que no tiene buenos productos, y del absurdo de los productores, pues un coyote corre 69 KPH y un correcaminos solo 34 - él siga con el entusiasmo al tope y a pesar del error, al día siguiente aparezca con una nueva idea. Y así todos los días.
Buscando material para un libro que estoy escribiendo, encontré en la web algunas cosas interesantes sobre la serie. En primer lugar, que se le ocurre a Chuck Jones luego de leer una novela de Mark Twain en la que dice: “los coyotes hambrientos pueden comerse un correcaminos. Así de simple, y luego de leer estas dos líneas crea esta emblemática serie de los hermanos Warner. Aquí una lista de algunos de los inventos que usa el Coyote a lo largo de los más de 43 episodios que dura la historia:

   Catapulta Acme
   Aspirinas Acme
   Cerillos Acme
   Píldoras de terremoto Acme
   Cometa con cohetes Acme
   Hoyo portátil Acme
   Trampa para tigre de Birmania Acme
   Patines de propulsión a chorro Acme
   Fortificador de músculos de piernas Acme
   Goma elástica gigantesca Acme
   Rocas deshidratadas Acme
   Tónico de alta velocidad Acme
   Traje de Batman Acme
   Abejas Acme
   Gato salvaje Acme
   Sables de luz Acme
Una amplia selección de explosivos: TNT, dinamita, nitroglicerina...


El buen porte y la energía que mostraba el Coyote eran un claro ejemplo de que hambre no pasaba. Entonces ¿Por qué su obsesión?  En un capítulo especial producido en 1962 responde la pregunta y después de su fundamentación suena hasta lógica la fascinación. Según el Coyote, las partes del Correcaminos reúnen los siguientes sabores:

 (Cabeza)

  Plátano
  Espárrago
  Papaya
  Regaliz
  Vainilla
  Apio

(Cola y cuello)
1  Boniato
3  Salami
4  Tamale
(Cuerpo)
2  Fideo
3  Chuleta

(Piernas)
2  martini doble (mucho seco)
3  Salchichas Bratwurst



Para finalizar una pregunta ¿Y por qué  a pesar de tan malos productos el Coyote seguía confiando en ACME? Habrá que averiguar.