junio 01, 2015

Ántero Flores, el gato clasista y racista.



Le dicen Gato y hasta le alcanzan un Garfield para que la nota tenga más “color”. Claro que es simpático pero dicen que Hitler también lo era. No digo que sea como él, simplemente trato de mostrar que el carisma no es la mejor referencia. ¿De quién hablo? Pues de Ántero Flores Araoz. “La periodista” le hace una nota “patera” al hoy candidato a la presidencia. Cada uno se gana sus frejoles como puede. Es una alternativa dice, hasta se atreve a llamarlo outsider. A mí me parece uno más de esa larga lista de oportunistas que no tienen nada que ver con el ejercicio honesto de la política. Se sabe que tuvo amores políticos con Keiko Fujimori y que su estudio defendió mineras. Pero no escribiré sobre eso. En realidad reproduciré parte de una entrevista que le hizo el periodista, ahora sí sin comillas, Ramiro Escobar. Está documentada. Que sirva como perfil del flamante candidato a la presidencia. Ahí está, simplemente para que lo conozcan más, si después de esto quieren votar por él, será a su cuenta y riesgo.

Un diálogo inolvidable.

El jueves 1ro. de junio del 2006, apenas tres días antes de nuestra turbulenta segunda vuelta, el congresista Ántero Flores Araoz me recibió en su oficina del Congreso de la República, llena de cuadros de caricaturas de él mismo, para contestar algunas preguntas acerca del TLC. Uno de los temas era la iniciativa planteada por un grupo de ciudadanos para que el Congreso convoque a referéndum sobre el TLC. Mientras Omar Rubina preparaba la cámara, se produjo entre él y yo el siguiente diálogo….

- ¿Y usted cree, congresista, que debe aprobarse el referéndum sobre el TLC?
- Noooo, ¿le vas a preguntar a las llamas y vicuñas sobre el TLC?
- ¿Cómo?? ¿A quién se refiere con “llamas” y “vicuñas”?? Eso es insultante.
- Te parecerá insultante, pues, pero…
- ¿Cómo se puede referir como “llamas y vicuñas” a la gente?? Es insultante.
- Bueno, es tu opinión, si no te gusta, me voy. Esa es mi opinión. Un tema técnico no les puedes preguntar. Es una barbaridad. No les puedes preguntar a toda la ciudadanía. Al que no sabe leer y escribir, no le vas a preguntar eso…
- No los puede llamar “llamas y vicuñas”, señor.
- No lo estoy haciendo en el micro.
- No, pero igual es insultante. Me está agrediendo a mí y a numerosos compatriotas.

La entrevista terminó poco después, en una atmósfera tensa e incómoda. Salí casi furtivamente y sin darle la mano.


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