mayo 05, 2015

Afrodita (Incluye sortilegio para mujeres desesperadas)


El encuentro con un libro es un momento mágico. Digo libro y no un buen libro porque el calificativo es subjetivo. Y ese encuentro me acaba de ocurrir. Hace ya varias semanas, tal vez un par de meses, terminé de leer mi ultimo libro, me apasioné con Frank MacCourt y leí todo lo que había escrito. Lo último, El Profesor. Un genio el escritor irlandés. De los que más me impactó en los últimos años. Luego dejé la novela y empecé a leer Cosmos de Carl Sagan. Todo digital. Sí, los e-books me han hecho recobrar el placer por la lectura. No me hago paltas. No soy de esos románticos que moriría si se acaba el papel. Bien lo de Sagan, monumental. Aprendo un montón, pero extraño la literatura. Intenté con Historias en la palma de la mano de Kawabata, Historia de la mujer convertida en mono de Junichiro Tanisaky y Soy un gato de Natsume Soseki y nada. No me enganché. No se vaya a creer que son malos. Simplemente no era el tiempo de los japoneses. Y es así. El encuentro con un libro es como la amistad. Es imposible forzarla. Simplemente se da. O no. Y a veces no depende de ninguna de las partes, tal vez la misma relación funcionará en otro tiempo. Por ahora no.

Pero ese encuentro mágico se dio. Y además fue en el papel. Escribo esto luego de haber leído 10 páginas de Afrodita de Isabel Allende. Estaba en mi biblioteca, en medio de varios libros que esperan su turno para ser leídos y lamentan mi “flirteo con la tecnología”. Ya volverá, dirán. Y así fue. Ahí estaba. Me llamó la atención que conservara el plástico que lo cubría y hasta el precio: 5 soles. Seguro lo compré en alguna feria de libros. Afrodita es seductora desde el comienzo. En el epígrafe se cita una especie de poemario del siglo XII Srngarakarika, Kumaradadatta.


"Su aliento es como miel aromatizada con clavo de olor; su boca, deliciosa como un mango maduro.
Besar su piel es como probar el loto. La cavidad de su ombligo oculta acopio de especias.Qué placeres yacen después, la lengua lo sabe pero no puede decirlo."


Hermoso.

Comida y sexo. El libro de Isabel Allende es una delicia. En su primer párrafo dice:


"Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana".


Rotundo. Me fascina una mujer haciendo apología del exceso, es tremendamente seductor.

Más allá de subjetividades que estas líneas sirvan de algo. Tomen nota chicas desesperadas. "Aquí un ejemplo de encantamiento para atrapar al amante escurridizo, practicado aún en ciertas zonas rurales de Gran Bretaña. La mujer amasa harina, agua y manteca, salpica la muestra con saliva, luego la coloca entre sus piernas para darle la forma y el sabor de sus partes secretas, la hornea y ofrece este pan al objeto de su deseo".

El libro trae más recetas de este tipo. Las mantendré al tanto.


PD. Me cuentan cómo les fue con la receta.

No hay comentarios.: