diciembre 27, 2014

Mata pero hace obra

Inteligencia militar es una contradicción en sus términos.
Groucho Marx.

Tuiteo: “Mi hijo parece político: juega, caga y se la pasa todo el día prendido de la teta”. La broma, o el intento, sale de adentro, naturalmente, con una fuerza que yo mismo desconozco. Joder a un político es un pasatiempo universal y atemporal. Se hizo y se seguirá haciendo. 400 años antes de Cristo, Aristófanes ya se burlaba de los políticos.

Jardiel Poncela: “El que no se atreve a ser inteligente, se hace político”.

Es simple: te burlas del político porque no lo respetas, y no lo respetas porque él tampoco lo hace. “Respetos guardan respetos”, decía mi abuela. Y siempre fue así, la broma fue la única arma del ciudadano común ante la corrupción, la incapacidad, el abuso e inmoralidad del político. ¿Amerita burlarse de Humala? ¿El apodo “Cosito” es un exceso o una respuesta de la gente ante una administración incompetente? Ahora que el mandatario empieza a liar bártulos es bueno hacerse estas preguntas

Veamos.

Denuncia de aportes de mineros ilegales en su campaña, niños muertos por el PRONAA, el caso Chehade y las Brujas de Cachiche, muerte en Cañete por protestas. Primer ministro Jiménez dice que la inseguridad es un tema de histeria de la población, cientos de niños intoxicados en programa Qali Warma, “el agua es más importante que el oro”, luego apoya al proyecto Conga que elimina 4 lagunas, “Cosito”, “Chocherín” Rivera Ydrogo. La intención de comprar Repsol, la poca disposición para apoyar una investigación a Toledo, Nadine dice NO a la compra de Repsol, muerte en Madre de Dios por protestas. El oscuro papel de su hermano Alexis, campaña financiada por Chávez, muerte en Espinar por protestas, Pedraza dice que la inseguridad es una percepción. Ex asesor Martín Belaunde Lossio, interferencia del ministro Figallo, sicarios adolescentes, Ramos Heredia, la negativa a declarar ante la comisión López Meneses, centralita, Nadine Heredia dándole luz verde al ministro Cateriano, el tomógrafo de Marisol Espinoza.

Y hay más.

Con Humala creció la tolerancia ante la corrupción. Si no, cómo entender que la estrella del Gobierno, su potencial figura en las próximas elecciones, el ministro del interior Daniel Urresti, tenga un proceso por el CRIMEN del periodista Hugo Bustíos. O sea: ¡el hombre que tiene a cargo la seguridad del país, la lucha contra la delincuencia, está acusado de un CRIMEN! En un país en serio, Urresti ni siquiera hubiera sido candidato. Y para colmo el aludido ni se inmuta y el Presidente lo apoya. Y entre la gente goza de enorme popularidad. Preguntado sobre el tema alguien dijo en una radio: “No importa. Si trabaja, no importa su pasado”. El roba pero hace obra mutó al mata pero hace obra. Terrible.

Durante su administración, ¿Hizo algo Humala para mejorar esa imagen del político informal, improvisado y torpe? Nada. Hoy más que nunca la gente desconfía tanto de los políticos que está dispuesta a perdonar cualquier exceso con tal de que le solucionen sus problemas. O sea, Fujimori Live. Gracias Humala.

Lo de Humala no ha sido bueno y no hay motivos para pensar que eso cambiará en su último año. En realidad creo que siempre lo puede hacer peor. Pero seamos justos, la crisis moral que vive el país es anterior a él. Incluso es anterior a García y Toledo. Pero aunque no se origina con ellos, definitivamente los tres tampoco hicieron nada por cambiar esta situación. Se esmeraron en hacer buena letra en economía, digamos, y luego muy poco. Casi nada. El Perú que deja Humala es un alucinante país en donde crecimiento económico e incremento del sicariato adolescente conviven alegremente.

Si el “sufre peruano sufre” fue la terrible frase que nos definía a inicios del siglo, en tiempos de Humala lo que nos describe como país es el “roba pero hace obra”. Y cuando digo país por supuesto que incluyo a los medios de comunicación, si no ¿cómo entender que las caras más visibles de la corrupción fujimontesinista sean hoy líderes de opinión y nadie, ninguna organización de periodistas o algo parecido, protestó por eso? Viva el Perú.

Insisto, Humala no es el responsable de esto, él llegó y la metástasis era galopante, pero por lo menos algo, no sé, algún plan educativo coherente, alguna ley que beneficie a los trabajadores, alguito, lo que sea. Nada.

Tomemos como referente al Poder Judicial y al Congreso, las dos instituciones históricamente más deterioradas en el país. ¿Mejoraron su imagen en estos últimos años?

En la última semana de agosto, el presidente del Poder Judicial Enrique Mendoza denunció que en el Perú hay jueces y fiscales que integran organizaciones criminales. Dijo que solo en la región Áncash se investiga a 28 magistrados. Y en mayo, el sociólogo Jaime Antezana hizo una terrible denuncia: 12 congresistas tienen vínculos con el narcotráfico. Estamos a un paso de ser un narcoestado, si no lo somos ya, y nadie hace nada. Que por lo menos el Presidente encabece una marcha en la que el pueblo le diga a no al narcotráfico, como ha ocurrido en otros sitios. Pero nada. Humala no tiene liderazgo.

Muchos se enojaron cuando Martha Hildebrandt definió a Humala como un “cachaco mediocre”, hoy pocos se atreverían a contradecirla. Para algunos Humala era al antisistema, pero terminó siendo más de lo mismo. ¿Hizo cosas buenas? seguro. La directora general del FMI Cristine Legarde, ha dicho que a pesar de la crisis mundial la economía peruana seguirá prosperando. Como premio a ese buen manejo económico el próximo año Lima será sede de la asamblea conjunta del FMI y el Banco Mundial. Este halago es tremendo para cualquiera. Es como si Woody Allen te festejara un chiste o el Papa te dijera que eres buena persona. Humala debe sentirse en las nubes. Pero todos sabemos que en materia económica se pueden hacer otras lecturas y que en el tema social poco se avanzó en este gobierno.


Reducir los problemas a una persona es tan fácil como decir que la cosa está tan grave que ya no se puede hacer nada. A Humala le queda un año y pico ¿qué se puede esperar? Importante, nada. Tal vez la broma más grande sobre el Presidente sea que alguna vez lo vincularon a la izquierda y que su plan se llamaba La Gran Transformación. Un tremendo chiste de salón, una ironía, un absurdo.

No hay comentarios.: