noviembre 30, 2013

El periodismo #TomaLaCalle

De tanto leer el Trome, o escuchar a Magaly Medina o Beto Ortiz, es muy posible que muchos tengan distorsionado el verdadero concepto de periodismo. No los culpo. En #tomalacalle y #J27, iniciativas surgidas en las redes para protestar por la llamada “repartija”, varios alumnos me preguntaban si los periodistas deberían tomar una posición ante los hechos de corrupción, o si es correcto que los hombres de prensa salgan a las calles a protestar como lo hizo la colega Claudia Cisneros. Creo pues que es un buen momento para aclarar de qué se trata esto del periodismo.
Primero los deslindes. Si fuera un empresario devenido en dueño de medio de comunicación, o un periodista de ilustre prosapia pero fagocitado por la lógica del mercado, mi respuesta sería que el periodista no debe meterse en problemas. Que debe tomar distancia de los hechos y no involucrarse, y que ante un conflicto debe mantenerse en el justo medio para ser “objetivo” y “neutral”. Nada más falso.

Esta sería una definición más acorde con aquellos medios de comunicación que se dejaron ganar por la lógica del mercado. Que han mercantilizado la información.

Como soy profesor de periodismo y además amo este oficio, el más lindo del mundo como dice García Márquez, mis respuestas van por otro lado.

En 1883, nada menos que Josep Pulitzer, director del New York World, decía sin dubitar que su periódico se dedicaría a: “La causa del pueblo en vez de la de los monarcas financieros… y a desenmascarar todo fraude e hipocresía, a combatir todos los males y abusos públicos".

O sea, por un lado el periodista junto a la causa del pueblo y por el otro los monarcas finacieros, el fraude, la hipocresía y los males y abusos públicos. El lugar que debemos ocupar está claro.

Rysazard Kapuscinski por su parte, dice que: “El periodista tiene una responsabilidad social. Un compromiso frente a las injusticias… que el periodista no se contagie de esa terrible enfermedad que es la indiferencia. Intentar provocar algún tipo de cambio en la sociedad”.

Responsabilidad social, no ser indiferentes y tratar de provocar algún cambio en la sociedad, los conceptos más claros del gran Kapu.

Por supuesto que todos estos conceptos están muy alejados de la realidad del periodismo moderno y son, precisamente los motivos de la crisis mundial del oficio.

César Hildebrandt es más contundente: “No hay un periodismo que valga la pena sin ética social de peso. No hay éxito que deba vivirse sin compromiso con la gente que sufre. Si el periodista es un ser neutro, equidistante de todo, prescindente del sufrimiento de los demás, es simplemente un talento alquilado, parte de una máquina inhumana. Es para decirlo de una vez y con toda crudeza: un miserable”.

Miserable. Duro ¿no? Pero cierto.

Saber dónde debe ubicarse un periodista es un trabajo duro en estos tiempos. No porque no se lo digamos a los chicos en universidades e institutos, sino porque la lógica del mercado requiere de profesionales de la prensa más sumisos, menos pensantes, más obsecuentes y nada comprometidos.

Ahí está el reto. ¿Lo tomas?

1 comentario:

SantiagoRamos dijo...

De acuerdo con los conceptos de lo que debe ser un periodista aunque los valores de justicia, responsabilidad social, etc. trascienden la profesión del periodismo y toca en general al ser humano en cualquier actividad que pueda tener. No es de exclusividad del periodista y menos debe ser usado como paraguas para colocarse en el Olimpo de la opinión, como muchos colegas tuyos suelen o intentan colocarse con una vanidad o soberbia digna justamente de aquellos que están en la vereda contraria... por eso me sorprende que en tu libre derecho de bloquear a un seguidor en el twitter, me hayas bloqueado sin que haya encontrado de mi parte alguna ofensa o falta de respeto.. no creo que por tener una opinión diferente a la tuya lo merezca...porque si fuera así entonces tus palabras y los hechos no serían coherentes..
saludos y un abrazo Carlitos
@santia