mayo 13, 2019

¿Tu equipo o tu selección?


     No tengo dudas. En esto soy claro. A estas alturas del partido prefiero ser honesto a políticamente correcto: quiero más a mi equipo que a la selección. Fin de la discusión. Eso tampoco quiere decir que no sienta nada por la Blanquirroja. Por supuesto que la prefiero a cualquier selección y claro que siempre quiero que gane. Pero amo más a mi equipo. Así es. Y en esto, como en las cosas del amor (finalmente esto también lo es), la emoción tiene razones que la razón no entiende.
     Esa distancia emocional con la selección hace que disfrute más sus partidos. No hay esa lógica carga de angustia que te genera tu equipo. Cuando juega Perú, me siento más relajado, más tranqui. Por lo tanto, se puede ser más justo. Cuando juega tu equipo es inevitable el temor, la desesperación, el miedo. En todo hincha se esconde un masoquista. "Aquel que no haya sufrido..." dice la barra. Y tiene razón.
Nick Hornby en “Fiebre en las gradas”, reflexiona sobre el amor por el equipo nacional y su querido Arsenal. Aquí lo que escribe a raíz de un partido Inglaterra/Escocia.