noviembre 15, 2017

PERÚ AL MUNDIAL, ESA EXTRAÑA FIESTA


        Pienso, pienso, pienso. Pensar es una virtud, aunque en realidad también es un defecto. “El hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona”, decía Hölderlin. Es cierto.
Estoy emocionado con la Selección. No lo digo mucho, siento miedo. La selección peruana es esa chica a la que siempre amaste y con la que estás pero te engaña cada vez que puede. Y siempre vuelves. Y cuesta darle otra oportunidad. No quiero que me rompa el corazón nuevamente.
Ese soy yo, pero el país lo vive de otra manera. La gente se encuentra en un estado de emoción extrema. Mis contactos jóvenes de Facebook están viviendo la mayor experiencia de sus vidas. No solo deportiva, la mejor experiencia de todas sus vidas. Están rendidos ante la selección.
En la calle, todos tienen la camiseta del Perú. La de fondo blanco, la de fondo rojo, con el Te amo Perú, pero también con nuevas frases. Camisetas flamantes pero también viejas.