septiembre 24, 2006

MISÁNTROPO. (Se sugiere leerlo escuchando Yellow de Coldplay. Gracias Pepe.)

No tengo muchos amigos. Como Malraux creo que en la vida uno tiene pocos amigos. Dice el escritor que cinco es una cifra más que exagerada. "Uno puede considerarse afortunado si tiene cinco amigos en toda su vida". Por supuesto que aquí el término amigo se usa para aquella relación de amor, entrega y profundo compromiso con la otra persona. En realidad se ha devaluado mucho la palabra amigo. Amigo le decimos a cualquiera. Prefiero los grupos pequeños. Mirarnos a los ojos y decir lo que sentimos. Nada de gritos, nada de histerias ni engreimientos. Me encantan las discotecas pero solo para bailar. No aguanto hablar a los gritos. Como Ortega yo también odio las multitudes. No aguanto esas reuniones donde juntas a todos tus "amigos". Es absurdo. Una multitud de gente hambrienta y sedienta. Y uno tratando de satisfacer a 300 personas, muchas de las cuales no se soportan ni a ellas mismas. No me gustan esas reuniones. Seis u ocho personas me parece perfecto. Bueno pues, si hay que meter diez lo hago. Pero tiene que ser algo muy planificado. Leo, escribo y juego Play Stations con mi hijo. Winning Eleven. Podemos pasar horas haciéndolo. Me divierte mi hijo. No hay nada que me guste más. A veces nos "peleamos" jugando. Es lo normal. Nadie me hace reír más que él. Cuando miro nuestra relación no tengo dudas: Dios existe porque él es un milagro. Lo voy a extrañar cuando se vaya. Tengo que asumirlo. Finalmente ambos tenemos que madurar y saber que no siempre estaremos juntos. Sería hermoso. Pero así no es la vida. Es una pena pero la vida no es así. Con mi esposa no nos gusta salir. Cuando lo hacemos es a regañadientes. Creo que mis dientes se frotan más que los de ella. Tal vez la esté arrastrando a mi misantropía. Son contadas las ocasiones en las que salimos con gusto. La casa de Guillermo y la de Roberto y Rossana. Esas reuniones suelen ser con poca gente y abundante vino. Disfrutamos mucho con ellos. Los queremos. Si, los queremos mucho. También me gusta ir a la casa de mi viejo y ver a mis hermanos. Aunque esto no ocurre frecuentemente. La verdad es que salvo estas excepciones, preferimos quedarnos en casa. Compramos un champagne. A veces solo. En otras ocasiones con licor de cassis, Kirk Royal le dicen. También con jugo de naranja, Mimosa lo llaman. Vemos alguna serie. Alguna película. Tenemos una interesante colección. Magdalena 3.5. Tres por diez. De cuando en vez vamos a Polvos Azules. Una tina caliente. Hacernos masajes. Ver fútbol. Que puedo decir. La pasamos bien. Somos la pareja perfecta. Disfruto dando clases. Amo a mis alumnos. No sé si ellos lo entienden. Son jóvenes y tienen la maravillosa oportunidad de hacer lo que les de la gana. Son jóvenes y tendrían que arriesgarse más. Experimentar más. Acertar y errar. O sea crecer. Eso es la vida. Tengo dos labradores. Harpo y Dharma. Son parte de la familia. Y nada más. Cinco amigos en toda la vida. Creo que ya la hice.