mayo 31, 2021

FUJIMORI, CASTILLO, LA COPA LIBERTADORES Y CHIMBOTE

     Uno de los rasgos más tristes de la mediocridad es que lo normal se convierte en excepcional. Hace algunos años, la Municipalidad de Lima hizo una inspección sanitaria a los restaurantes del Centro Histórico. Al final, le dieron un premio al único local que cumplía con las normas sanitarias. Triste. Tristísimo. Eso es la mediocridad: premiar lo lógico, lo obvio, condecorar lo normal. 

EL SÍNDROME DE MOISÉS: LA MENTIRA DEL ORIGEN HUMILDE O DIGA QUE ES POBRE QUE REDITÚA

  Alguna vez, un ex querido amigo - cuando era   amigo -   me preguntó por los primeros trabajos que había tenido. Le dije la verdad: a los ...