junio 24, 2015

GRACIAS JUGADOR

La selección de fútbol acaba de darnos una alegría y eso no es cosa de todos los días. Quiero subirme a esta ola de felicidad y hablar del jugador. No de uno específicamente, quiero referirme al jugador en general. De eso ídolo con quien sufrimos y gozamos.
Uno de los mejores momentos de mi vida fue cuando con mi hijo fuimos a SVR a ver toda la campaña de Los Potrillos de Arrué. Pasan los años y no me puedo olvidar de esos negros maravillosos. Pasan los años y no puedo olvidar “las caras lindas de mi gente negra”. Los quiero y estoy tan agradecido con ellos que nada me interesa si se acuestan temprano o no. Me disculparán los trapenses del fútbol, aquellos que parecen haber consagrado su vida a la más estricta disciplina religiosa y piden jugadores castos y abstemios. Parece que algunos esperan once consagrados a la Virgen María. Yo no. De mis jugadores espero entrega, pasión, amor por sus colores, nada más. Si toman vino, cerveza o Jägermeister en realidad no me interesa. No me meto en sus vidas porque no me gusta que se metan en la mía.
Somos una sociedad rara pues le pedimos al futbolista cosas que no le exigimos a profesionales con trabajos de mayor responsabilidad. Creo que el desarrollo de un país está ligado a que por lo menos cuatro de sus profesionales con mayores responsabilidades alcancen la categoría de ejemplares. Ellos son: el médico, el policía, el profesor y el cura. Si ellos son excelentes, la sociedad lo será. Sin embargo a ninguno de ellos le hacen control antidoping, le piden que se concentre varias semanas para hacer mejor su trabajo, lo someten a rutinas de carácter militar, lo infiltran para que llegue en condiciones de competencia, o que viaje y se desarraigue para que siga creciendo.
No sé de algún profesor, policía, médico o cura que sea sometido a un control antidoping luego de haber realizado su trabajo. Y menos que hayan sancionado a alguno si se la “pegó” el día anterior. A ninguno de ellos se lo exigimos pero al futbolista sí. Creo que una sociedad que hace cuestión de estado por la borrachera de un futbolista y es indiferente ante el sistemático robo de su clase política, es una sociedad muy enferma. Y en eso nos hemos convertido.
Nos indigna que un futbolista trasnoche porque es un “mal ejemplo para nuestros hijos”, pero quedamos callados ante el funcionario corrupto, el profesor abusivo y el cura que se aprovecha. ¿Están sancionados los curas acusados de pedofilia?
El fútbol tiene la maravillosa facilidad de sacarnos lo mejor y lo peor que tenemos. Que la historia de derrota de nuestro equipo no sea el pretexto para sacar a luz todas nuestras frustraciones de la vida diaria. Pido perdón a los neo aspados, pero por esas constantes alegrías, por esos gritos de gol, por esos coros de miles que hacíamos en la tribuna, yo no puedo joderle la vida a mi ídolo. Que haga lo que quiera, es su vida. Aprendamos más a ver en nuestras existencias y no en las de los otros.

Termino con el extracto de un maravilloso texto dedicado al futbolista, el autor, Eduardo Galeano.

“El barrio lo envidia: el jugador profesional se ha salvado de la fábrica o de la oficina, le pagan por divertirse, se sacó la lotería. Y aunque tenga que sudar como una regadera, sin derecho a cansarse ni a equivocarse, él sale en los diarios y en la tele, las radios dicen su nombre, las mujeres suspiran por él y los niños quieren imitarlo. Pero él, que había empezado jugando por el placer de jugar, en las calles de tierra de los suburbios, ahora juega en los estadios por el deber de trabajar y tiene la obligación de ganar o ganar.

Los empresarios lo compran, lo venden, lo prestan; y él se deja llevar a cambio de la promesa de más fama y más dinero. Cuanto más éxito tiene, y más dinero gana, más preso está. Sometido a disciplina militar, sufre cada día el castigo de los entrenamientos feroces y se somete a los bombardeos de analgésicos y las infiltraciones de cortisona que olvidan el dolor y mienten la salud...”

Fútbol a Sol y Sombra.


junio 13, 2015

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL CHAPE DE FÉLIX Y EL CORDERITO ¿Será que robé los presentes de los Reyes Magos para escuchar esto?

Trato de entender. En esta ocasión no quiero juzgar. Quiero entender. Dice el gran Kapuscinski que uno de los trabajos del periodista es entender para explicar. Entender significa incluso dejar a un lado tus ideas, tus conceptos, tu ideología. “El único modo correcto de hacer nuestro trabajo es desaparecer, olvidarnos de nuestra existencia. Existimos solamente como individuos que existen para los demás.. ”
Y pienso:
¿Qué pasó por la cabeza del productor de ATV cuando se venía la escena del beso entre Félix y el “Corderito”? Se habrá preguntado qué hacer, qué actitud tener ante un hecho por demás importante, que no era poca cosa. Quienes veíamos la novela estábamos esperando ese momento, pues se trataba nada menos que del primer beso gay en la historia de la TV brasileña. Supongo que temeroso y confundido por la sensibilidad de nuestro público - tan doble cara e hipócrita que censura y critica Combate pero lo ve de manera multitudinaria, o que pide más cuidado en el tratamiento de las imágenes, pero mira de manera ansiosa los sangrientos noticieros - entre la omisión o el exceso, este pobre productor optó por lo segundo.
Pienso que el embrollado sujeto que ordenó el cintillo “Advertencia, las escenas que se presentan a continuación pueden herir susceptibilidades”, se habrá dicho: ¿Y si no pongo nada seguro que salen a decir por qué no lo hice? Y listo, puso el parche antes de que reventara el chupo.
En lo personal estoy a favor de la unión civil entre las personas del mismo sexo e incluso del matrimonio y la adopción, pero no hay que olvidar que finalmente la TV es un reflejo de la sociedad que la produce. La verdad es que la mayoría de la población no está acostumbrada a ver imágenes de este tipo. Somos una sociedad homofóbica, intolerante, racista, marginadora, cucufata y arrogante. Es una lástima pero así somos. Sé que esa advertencia huele mucho a homofobia pero tal vez fue una simple equivocación. Tal vez hasta haya sido de buena onda. Puede ser que el productor trató de evitar precisamente lo que ocurrió. ¡Vaya hombre, pues se equivocó! No creo que sea para hacer una cuestión de estado. Tal vez el día que cambiemos nosotros, también cambie la TV.
Empecemos entonces siendo más tolerantes.



junio 05, 2015

Mala leche. Así no vamos a ningún lado, menos al Mundial.

Un alumno me dice que entró a practicar a un canal. Estudia periodismo deportivo y ha ingresado a uno de los programas de TV líderes en el rating. Está contento pero a la vez algo confundido. “Usted tenía razón, profe. Hacer buen periodismo es bien jodido. En la entrevista personal me preguntaron de qué equipo era hincha. Respondí que del equipo H. Felizmente, me dijo uno de mis nuevos compañeros de trabajo. Si decías que eras del J, no te contrataban”.
No es fácil sacarse la camiseta. Pero eso no quiere decir que vas a falsear la realidad. Cuando las antipatías o simpatías son más importantes que los hechos, estamos jodidos. Es decir que cuando las emociones, los amigos y enemigos importan más que la realidad al momento de informar, nos encontramos frente a un grave problema.
El periodismo es subjetivo, pero no exageremos.
Está mal, entre otras cosas, porque los periodistas describen la realidad, y desgraciadamente, la mayoría de personas repiten sin dudar lo que dijo el medio. Siempre le digo lo mismo a mis alumnos. Si RPP dice que hubo un temblor grado 8 en Chimbote y tenemos familiares en esa ciudad, inmediatamente buscaremos alguna forma de comunicarnos para saber qué les pasó. Nunca dudaríamos. Jamás diríamos, ¿será verdad lo que dice RPP? Sería absurdo, ¿no?
Creemos en el medio ciegamente, como si fuera La Biblia, el Corán o el Majabháta. Pero los medios mienten. No todos, no todo el tiempo, pero sí los necesarios como para preocuparse. El periodismo está en crisis, no es novedad esto.
Quiero ser más específico.
El miércoles, cuando México nos hace el gol, en plena transmisión algún periodista deslizó la posibilidad de que había sido culpa de Claudio Pizarro, pues era el encargado de la marca. Y la verdad eso es lo que parecía. Minutos después en Twitter Vicente Cisneros (@vicengol) dice que ha visto detenidamente la jugada y quien pierde la marca es Requena. En la noche, en el programa Días de fútbol, seguramente asistido por un buen editor, Cisneros pasó en cámara lenta la jugada y dejó claro que, efectivamente, quien pierde la marca es Requena y no Pizarro. Un comentario anexo es que al final quien tiene la mayor responsabilidad en el gol es el arquero. Sin embargo, el fútbol es debatible y podríamos discutir el tema. No es el caso. Tampoco entra en discusión si el delantero estaba fuera de  juego.  Absurdo perder el tiempo en eso.
Ayer jueves en la noche, RPP deportes hace una nota en la que responsabiliza a Claudio Pizarro del gol. Pierde la marca, dicen. No entiendo. No hay que tener un doctorado para hacer un mínimo cruce de información. Ver a los referentes como Cisneros, un detallista del fútbol, para comprobar nuestra idea. ¿Hacer un análisis de la selección sin haber visto CMD? No chequear todos los programas, especialmente aquellos del canal que tiene los derechos es un descuido elemental. Me parece raro, o no saben o no les interesaba hacerlo.
¿Poner que Pizarro fue culpable asegura más links porque a muchos no les cae bien? ¿ En aspectos ligados como la política o economía se tomarán los mismos criterios? ¿Serán tan irresponsables en aspectos más importantes que el fútbol?

Espero que no, que sea una simple equivocación y gran suspicacia de mi parte, pero la realidad parece demostrarnos lo contrario.

junio 04, 2015

Peluchín, el nuevo Kapuscinski


"Peluchín" le hizo un gran favor a la mediocridad futbolera peruana. El rey del escándalo, la maledicencia, el raje y la difamación, de pronto se convirtió en referente moral y ético del país. En la mejor fuente de información de algunos “periodistas”. Así estamos pues. Los mismos que le echan la culpa al árbitro, a la FIFA, al clima y a la altura, ahora tendrán el argumento perfecto para justificar cualquier papelón de la Selección. A esa goleada histórica de Brasil, que sus estrechas y débiles mentes vislumbran, podrán justificar con un: "La culpa es de los juergueros". Al humillante baile colombiano, que su acomplejada  personalidad presiente, podrán argumentar con un: "Se lo debemos a los borrachos". No sé si me estoy quedando ciego pero mucho no veo en el video. Pero supongamos que es cierto lo que el "Kapuscinski" barbado dice. Dejemos entonces que Gareca decida. Que haga lo que le parezca. No convirtamos esta “denuncia” en un tema nacional. Orientemos nuestras fuerzas hacia otro objetivo. La crisis del fútbol peruano ni empezó con una juerga ni terminará cuando todos los futbolistas sean abstemios. Manguera, Terry, Challe y Manco lo saben. El problema es más grave. Es un problema estructural, cultural. Para eso los periodistas tendrán que recurrir a otros referentes como Morris, Sebrelli, Perozzo, Villoro o Rodrigo Figueroa, estudiosos más capacitados que Peluchín.

No importa. Una vez más triunfó el sensacionalismo y le dio el argumento perfecto a los que tienen la autoestima al nivel del suelo: "No iremos al Mundial por los juergueros". La mediocridad nacional te lo agradece "Peluchín".




junio 01, 2015

Ántero Flores, el gato clasista y racista.



Le dicen Gato y hasta le alcanzan un Garfield para que la nota tenga más “color”. Claro que es simpático pero dicen que Hitler también lo era. No digo que sea como él, simplemente trato de mostrar que el carisma no es la mejor referencia. ¿De quién hablo? Pues de Ántero Flores Araoz. “La periodista” le hace una nota “patera” al hoy candidato a la presidencia. Cada uno se gana sus frejoles como puede. Es una alternativa dice, hasta se atreve a llamarlo outsider. A mí me parece uno más de esa larga lista de oportunistas que no tienen nada que ver con el ejercicio honesto de la política. Se sabe que tuvo amores políticos con Keiko Fujimori y que su estudio defendió mineras. Pero no escribiré sobre eso. En realidad reproduciré parte de una entrevista que le hizo el periodista, ahora sí sin comillas, Ramiro Escobar. Está documentada. Que sirva como perfil del flamante candidato a la presidencia. Ahí está, simplemente para que lo conozcan más, si después de esto quieren votar por él, será a su cuenta y riesgo.

Un diálogo inolvidable.

El jueves 1ro. de junio del 2006, apenas tres días antes de nuestra turbulenta segunda vuelta, el congresista Ántero Flores Araoz me recibió en su oficina del Congreso de la República, llena de cuadros de caricaturas de él mismo, para contestar algunas preguntas acerca del TLC. Uno de los temas era la iniciativa planteada por un grupo de ciudadanos para que el Congreso convoque a referéndum sobre el TLC. Mientras Omar Rubina preparaba la cámara, se produjo entre él y yo el siguiente diálogo….

- ¿Y usted cree, congresista, que debe aprobarse el referéndum sobre el TLC?
- Noooo, ¿le vas a preguntar a las llamas y vicuñas sobre el TLC?
- ¿Cómo?? ¿A quién se refiere con “llamas” y “vicuñas”?? Eso es insultante.
- Te parecerá insultante, pues, pero…
- ¿Cómo se puede referir como “llamas y vicuñas” a la gente?? Es insultante.
- Bueno, es tu opinión, si no te gusta, me voy. Esa es mi opinión. Un tema técnico no les puedes preguntar. Es una barbaridad. No les puedes preguntar a toda la ciudadanía. Al que no sabe leer y escribir, no le vas a preguntar eso…
- No los puede llamar “llamas y vicuñas”, señor.
- No lo estoy haciendo en el micro.
- No, pero igual es insultante. Me está agrediendo a mí y a numerosos compatriotas.

La entrevista terminó poco después, en una atmósfera tensa e incómoda. Salí casi furtivamente y sin darle la mano.