febrero 01, 2014

Una más y me voy *

Ojalá las resacas duraran lo mismo que un orgasmo y los orgasmos lo mismo que las resacas. El mudo sería un lugar lleno de sonrisas.
José Ángel González.



Decía André Malraux que los hombres sólo tienen en común, el acto de dormir cuando duermen sin sueños y el hecho de estar muertos. El sabio francés olvidó que otra cosa en común es un monumental dolor de cabeza al día siguiente de haber bebido alcohol en exceso.

Y eso es precisamente lo que compartirán millones de personas el primer día del 2014.

Ese primero de enero, cuando su cuerpo lo lleve de urgencia al baño o a la cocina, a dejar o traer líquido, seguramente se hará la famosa promesa de no volver a tomar. Promesa falsa y oportunista que todos hicimos alguna vez. Y aunque no la cumplimos siempre la volvemos a hacer.