octubre 10, 2007

Amo El Comercio

Sí, amo El Comercio. Por muchos motivos. Todos los días con mi esposa esperamos el periódico y lo devoramos. No salimos de la casa hasta leerlo íntegramente. Si alguna vez no lo hacemos, nos falta algo.
Me encantan sus suplementos. Casa y Más, Vamos! y Día Uno me parecen en líneas generales buenos, muy bien hechos. Sin embargo, lo que más me gusta es su relación con la lengua. No hay día en que no encuentre errores graves. Y es por eso que amo más a El Comercio. Es común que abra mis clases de redacción con alguno de sus errores.
- A ver chicos, escuchen esto, ¿cuál es el error?
Y siempre uno, dos o tres de mis alumnos de segundo ciclo de comunicaciones, dan con el error. Amo El Comercio porque me sirve para mis clases de Redacción Periodística.
Lo del sábado 6 de octubre fue un hito. En la sección de cartas de la revista Somos, una persona se queja de los carteles mal escritos por la Municipalidad de Lima. La queja es buena y la respuesta oportuna y sarcástica. Sin embargo para encontrar errores tendrían que ver algunas páginas del mismo diario, o mejor aún de la misma revista. Al inicio citan a Susan Hidrogo y añaden: